El estado Ventral Vagal es parte de la Teoría Polivagal, desarrollada inicialmente por el Dr. Stephen Porges.
Esta teoría resalta tres estados principales del sistema nervioso autónomo: Ventral Vagal, Simpático y Dorsal Vagal.
Estado Simpático: Asociado con la respuesta de lucha o huida.
Estado Dorsal Vagal: Relacionado con la respuesta de congelamiento o desconexión.
El estado Ventral Vagal es un estado equilibrado del sistema nervioso que se ubica en la parte superior del Anillo NEUROFIT:
El Anillo de NEUROFIT muestra los seis estados posibles del sistema nervioso y las transiciones entre ellos.
Cuando te encuentras en el estado Vagal Ventral, es posible que notes los siguientes signos:
Una sensación de calma y relajación.
Digestión mejorada y menos problemas intestinales.
Mayor capacidad de entablar conversaciones profundas y significativas.
Mejor regulación emocional y resiliencia.
Imagina que te reúnes con un amigo cercano para tomar un café. Estás relajado, participas en la conversación y sientes una sensación de facilidad.
Otro ejemplo podría ser jugar con un cachorro nuevo, sintiendo un fuerte vínculo y alegría.
Varios factores pueden alterar el estado Vagal Ventral, empujándote a un estado Simpático o Vagal Dorsal:
Experiencias traumáticas. El trauma puede afectar significativamente al sistema nervioso, llevándolo a estados de desregulación.
Una mala alimentación o la falta de ejercicio. Una dieta equilibrada y el ejercicio regular son claves para mantener un sistema nervioso saludable.
Sueño insuficiente o patrones de sueño irregulares.
El estrés crónico del trabajo o de la vida personal – esto puede acumularse en el cuerpo con el tiempo, afectando nuestra fisiología.
El estrés crónico se acumula en el sistema nervioso, provocando desafíos de salud mental y física.
Aquí hay algunos consejos prácticos para ayudarte a acceder y mantener el estado Vagal Ventral:
Ejercicio regular: Participa en actividades físicas que disfrutes, ya sea una carrera matutina, yoga o una clase de baile.
Alimentación consciente: Concéntrate en una dieta equilibrada rica en nutrientes que respalden la salud del sistema nervioso.
Sueño de calidad: Establece una rutina de sueño constante, apuntando a 7-9 horas de sueño de calidad cada noche.
Juego y risa: Participa en actividades que te hagan reír y sentir alegría. Esto puede ser jugar, ver comedia o simplemente compartir un chiste con un amigo.
Meditación: Practica la atención plena o la meditación para ayudar a calmar tu mente y tu cuerpo.
Trabajo de respiración: Ejercicios de respiración profunda pueden activar el estado Vagal Ventral.
Prueba unos minutos de Respiración en Caja: inhala profundamente durante cuatro tiempos, mantén durante cuatro, exhala durante cuatro y mantén durante cuatro.
El golpeteo corporal es una excelente manera de acceder al Vagal Ventral desde el estado de apagado del Vagal Dorsal:
El ejercicio Cannon es una excelente manera de volver al estado Vagal Ventral desde el estado de lucha o huida simpático:
En NEUROFIT, hemos observado notables mejoras en el bienestar de nuestros clientes al enfocarnos en técnicas de regulación del sistema nervioso.
Por ejemplo, los usuarios de nuestra aplicación que priorizan solo 10 minutos de quietud diaria reportan un 27% más de registros equilibrados y un 5% más de HRV.
Factores como el estrés crónico, las experiencias traumáticas, una mala alimentación y la falta de sueño pueden alterar el estado Ventral Vagal, impulsándote hacia un estado Simpático o Dorsal Vagal.
NEUROFIT ofrece una biblioteca personalizada de ejercicios somáticos y hábitos diarios diseñados para ayudar a regular el sistema nervioso y anclar en el estado Ventral Vagal. Nuestros usuarios de la aplicación reportan mejoras significativas en sus niveles de estrés y en su bienestar general al añadir estas prácticas a sus rutinas.